5 Leyes para tener un invierno saludable en la oficina

06 de Agosto del 2018

No dejes que el frio afecte tu salud

El invierno es la temporada favorita para algunos y la más odiada para otros, sin embargo, lo que no podemos negar es que las temperaturas bajas que lo acompañas tienen una repercusión en nuestra salud y aún más con el tiempo que pasamos en la oficina.

Introducción

En la actualidad acudimos a los calentadores eléctricos o los aires acondicionados para regular las temperaturas de las oficinas o sitios de trabajo, pero estos también tienen una influencia en nuestra salud y principalmente en nuestro sistema respiratorio. Es por eso que, en esta oportunidad, te mostraremos las 5 Leyes para tener un invierno saludable en la oficina.

¿Qué aprenderás en este artículo?

  1. Efectos del frio en la productividad del trabajo en la oficina
  2. 5 Leyes para tener un invierno saludable en la oficina

3.1- LEY NUMERO 1: Ventilación Natural e Higiene en la Oficina

3.2- LEY NUMERO 2: Evita los cambios bruscos de temperatura

3.3- LEY NUMERO 3:  Confort Térmico: Dentro del apartado del confort térmico

3.4- LEY NUEMERO 4: Material del mobiliario, Sillas, Sofás y mucho más.

3.5- LEY NUMERO 5: Usa la ropa adecuada para la oficina

  1. Tips adicionales

EFECTOS DEL FRIO EN LA PRODUCTIVIDAD DEL TRABAJO EN OFICINA

En el mejor de los casos, el frío es responsable de incomodidad térmica, lo que se traduce en una disminución de la ergonómico. La falta de comodidad ocasiona distracción en los trabajadores, lo que no sólo reduce el rendimiento en tareas que puedan exigir especial concentración, sino que aumenta el riesgo de aparición de incidentes o, incluso, accidentes en las tareas diarias.

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De hecho, el enfriamiento del cuerpo puede mermar nuestra capacidad física y mental, lo que explicaría el aumento de la probabilidad de accidentarnos. La mayoría de las personas recurren al uso de pesadas prendas de abrigo, lo que limita nuestra destreza, aumentando nuestro gasto energético. Según algunos estudios realizados, explican que por cada kilo adicional de abrigos o prendas aumentaría el consumo de energía del trabajador en un 3%.

Así mismo, la exposición al frío por largas jornadas laborales puede ser el detonador de algunas enfermedades, agravando los síntomas de otras de carácter crónico que padezca el trabajador como asma o alergia. Por otra parte, en casos de enfriamientos severos, el efecto del frío puede concretarse en problemas como hipotermia y congelación.

Como factor individual se encuentra la adaptación al frío (diferente en cada persona), que depende de la respuesta térmica (metabolismo del individuo). Siempre encontraremos personas especialmente sensibles al problema, como las que sufren enfermedades crónicas. En estos casos, la exposición al frío por motivos laborales aumenta los síntomas de dichas enfermedades, pudiendo experimentar incapacidad y problemas de salud de forma prematura o incluso permanente. Además, ello implica aumento de gastos empresariales, descenso de la productividad e incremento del gasto sanitario.

5 Leyes para tener un invierno saludable en la oficina

  • LEY NUMERO 1: Ventilación Natural e Higiene en la Oficina, En el invierno abundan las infecciones y virus respiratorios, por lo que mantener las oficinas o espacios de trabajos cerrados o mal ventilados jugaría en contra de nuestra salud. Una de las recomendaciones básicas para mantenerte sano es lavarte las manos y reforzar los hábitos de higiene.

Además, se debe tapar la boca al momento de estornudar o toser para evitar la propagación de los gérmenes. Asimismo, hay que evitar tocarse los ojos, la boca y nariz

  • LEY NUMERO 2: Evita los cambios bruscos de temperatura, Entrar y salir de ambientes con climas extremos es perjudicial para la salud, es decir, cuando estamos cálidos en la oficina y salimos al frío exterior le causamos un cabio muy brusco a nuestro cuerpo lo que afecta los distintos sistemas, Por eso, se debe tomar en cuenta que la temperatura de la vivienda o de la oficina debe estar en torno a los 22º C, y es aconsejable ventilar periódicamente los ambientes.

  • LEY NUMERO 3: Confort Térmico: Dentro del apartado del confort térmico, la ergonomía ambiental no se fija solo en los grados de temperatura que puede haber dentro de una oficina o un despacho; también mide otros factores que influyen en la sensación térmica como la presencia o ausencia de aire y el grado de humedad. Estos parámetros serán diferentes en función del tipo de trabajo que desarrollemos, por ejemplo, para los trabajos intelectuales que realizamos sentados ante un escritorio:
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La temperatura óptima oscilaría entre los 20 y los 24 grados centígrados en invierno y entre los 23 y los 26 grados en verano.

El porcentaje de humedad relativa sería del 45% en invierno y el 60% en verano.

La velocidad del aire medida en metros por segundo sería prácticamente imperceptible: 0,14 m/sg en invierno y 0,25 m/sg en verano.

  • LEY NUEMERO 4: Material del mobiliario, Sillas, Sofás y mucho más.

En la mayoría de los casos, cuando elegimos el mobiliario para nuestra oficina pensamos en los calurosos días del verano, sin embargo, en países con temporadas de frio más largas es ideal elegir materiales como el cuero o la tela de alta resistencia que ayuda a conservar la temperatura del cuerpo.

  • LEY NUMERO 5: Usa la ropa adecuada para la oficina, si bien lo más común es cargar nuestro cuerpo de gruesas y pesadas prendas para intentar mantenernos a salvo de las bajas temperatura, la verdad es que esto no siempre es la mejor opción, como lo explicamos anteriormente usar este tipo de prendas hace que nuestro cuerpo gaste más energía solo por el hecho de llevarlas encima. Lo que se recomienda es el empleo de prendas térmicas especiales para el invierno que mantienen el calor de cuerpo dentro y repeliendo en frío.

Tips adicionales:

Reforzar el cuidado de la piel: Durante esta época del año, la dermis lucha contra los efectos del frío y los cambios bruscos de temperatura. Para afrontar estas variables es aconsejable hidratar, proteger y nutrirla, para evitar descamaciones y grietas.

Continúa haciendo deporte y actividad física: Practicar ejercicio ayudará a entrar en calor y combatir el frío. Por eso, es ideal programar actividades físicas adecuadas para la época del año, en espacios cubiertos y bien ventilados; además es aconsejable realizar una rutina de precalentamiento extensa y a conciencia.


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